En las plantas de procesamiento de aceite comestible, una parada no planificada por fallos en la bomba de aceite puede generar pérdidas de hasta 12.000 euros por hora de producción parada, según datos del sector oleaginoso español. Por eso, saber diagnosticar y solucionar problemas rápidamente es clave para mantener la eficiencia y reducir costos. Como técnico de mantenimiento, tú puedes dominar este proceso con la guía paso a paso que preparamos junto a Penguin Group, especialistas en maquinaria oleaginosa.
«El 80% de las fallas en bombas de aceite para maquinaria oleaginosa se deben a fallos de mantenimiento preventivo, no a desgaste natural de la pieza. Un control mensual reduce las paradas no planificadas en un 72%». — Norma UNE 16001 de Mantenimiento de Maquinaria Industrial Alimentaria
La mayoría de los problemas se agrupan en cuatro categorías que reconocerás rápidamente por sus síntomas. A continuación, te explicamos la causa física de cada uno para entender por qué ocurren:
Para no perder tiempo desarmando toda la bomba sin necesidad, sigue este proceso ordenado. Reduce el tiempo de diagnóstico en un promedio de 40% en comparación con métodos tradicionales.
Paso 1: Revisa los parámetros visibles → controla la presión del manómetro, el nivel de aceite y busca fugas externas.
Paso 2: Verifica la calidad del aceite hidráulico → comprueba su limpieza y viscosidad; la presencia de partículas sólidas confirma contaminación.
Paso 3: Inspecciona los componentes selladores y de conexión → revisa el estado de sellos y juntas para descartar fugas internas.
Paso 4: Evalúa piezas internas desmontando la carcasa → solo después de descartar los problemas anteriores.
Consejo para entornos de alta temperatura: En plantas que operan en zonas con temperaturas superiores a 35°C, la falla por lubricación insuficiente es 3 veces más frecuente. El aceite pierde viscosidad más rápido, por lo que debes reducir el intervalo de cambio de 6 meses a 4 meses para evitar desgaste prematuro.
💡 Interacción: Por favor, registra los resultados de tu diagnóstico en la hoja de mantenimiento de la planta. Esto te ayudará a detectar patrones de fallos y planificar cambios de piezas antes de que ocurra la parada.
Para reducir la probabilidad de fallos, implementa esta lista de puntos en tu rutina de inspección diaria:
La frecuencia de mantenimiento preventivo depende de las horas de operación: para equipos que trabajan 24/7, realiza una inspección completa cada 3 meses y cambia sellos cada 12 meses, incluso si no presentan fallas visibles.